Control de asistencia en campo
Michecador registra la jornada de su personal de campo desde su propio celular, con ubicación y selfie validadas contra el lugar donde debería estar. Usted lo ve en un mapa el mismo día.
Para empresas en México con gente que trabaja fuera: promotores, cuadrillas de obra, repartidores en ruta, técnicos a domicilio.
Desde el celular que su gente ya trae, sin descargar nada de una tienda de apps.
Quién empezó, dónde y a qué hora. En un mapa, sin llamar ni mandar mensajes.
Validadas contra el lugar, con sus retardos ya resueltos y listas para Excel o para Odoo.
Lo que se corrige deja rastro: qué decía antes, quién lo cambió y por qué.
Lo que cambia el 1 de enero de 2027
La reforma a la Ley Federal del Trabajo publicada en el Diario Oficial de la Federación el 1 de mayo de 2026 agregó la fracción XXXIV al artículo 132: todo patrón debe registrar electrónicamente la hora de inicio y de fin de la jornada de cada trabajador, conservar ese registro y poder entregárselo a la autoridad cuando se lo pida. Es exigible desde el 1 de enero de 2027.
1 de enero de 2027. En el mismo paquete, la semana laboral baja a 46 horas ese año, y sigue bajando hasta 40 en 2030.
Las listas en papel, las libretas, las firmas a mano y los archivos de Excel que cualquiera puede editar. El registro tiene que ser electrónico y no alterable.
De 250 a 5,000 UMA por centro de trabajo. Con la UMA de 2026, de $29,327 a $586,550 pesos. La UMA se actualiza cada febrero, así que el monto en pesos sube solo.
En quien no tiene a su gente bajo un techo. Poner un reloj en la entrada resuelve la oficina; no resuelve al promotor, al repartidor ni a la cuadrilla que nunca pasa por ahí.
La ley no obliga a usar GPS, y quien le diga lo contrario le está vendiendo con un susto. El texto exige un registro electrónico, íntegro y disponible para la autoridad, pero deja a cada empresa elegir con qué. La geolocalización es una de las formas de cumplir, y es la que resuelve el caso difícil: demostrar a qué hora y en dónde empezó alguien que no entra a una oficina. Si toda su gente ficha en un mismo domicilio, un reloj de pared le alcanza y se lo decimos.
Esta página resume la norma para orientarlo; no es asesoría legal. El texto vigente está en el Diario Oficial de la Federación y los lineamientos de aplicación los publica la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
La obligación arranca el 1 de enero de 2027. Véalo funcionando antes de decidir.
El problema
Su gente arranca el día en el primer lugar de su ruta y de ahí sigue. El empleado avisa que ya empezó, y nadie puede saber si está donde dice o todavía en su casa.
No es un problema de desconfianza: es que no hay manera de saberlo. El reloj checador de la oficina no sirve para quien nunca pisa la oficina, y la hoja de firmas se llena al final de la semana, de memoria. Cuando llega la quincena, Recursos Humanos paga lo que alguien recuerda, no lo que pasó.
El aviso por mensaje dice la hora, no el lugar. Un empleado puede escribir "ya estoy aquí" desde donde sea.
Si atiende cinco lugares en el día, no hay forma de repartir su sueldo entre ellos con un número real.
El retardo del lunes se descubre el viernes, cuando ya no se puede hacer nada con él.
¿Es para su operación?
Michecador nació con promotores en autoservicios, pero no registra tiendas: registra lugares. Usted define cuáles son los suyos y qué radio tiene cada uno.
El frente de trabajo cambia cada pocas semanas y casi nunca hay una caseta con reloj. La jornada se abre donde está la obra, no en la oficina central.
Cómo funciona
El empleado abre el checador desde el ícono de su pantalla de inicio y toca lo que le toca. Cada toque guarda la hora del servidor, su ubicación y una selfie tomada en ese momento.
Arranca su turno. Se valida que esté dentro de alguno de los lugares de su ruta.
Llega a su destino. Aquí empieza a contar su estancia ahí.
Se va de ahí. El tiempo que estuvo queda cerrado y medido.
Pausa de comida, con sus propias reglas de duración.
Vuelve a la ruta. La estancia se reanuda donde esté.
Cierra el turno. Esta es la jornada que viaja a su sistema de nómina.
El tiempo en cada lugar no es un dato de más: es dinero. Usted decide qué lugares reparten costo —una sucursal, una obra, el domicilio de una entrega— y cuáles no, como su propia oficina. Así el sueldo del personal administrativo no termina cargado a los lugares donde nunca estuvo.
Un día cualquiera
Las dos filas en ámbar son lo que de verdad pasa en campo. Un sistema que solo contempla el día perfecto se lo devuelve a Recursos Humanos como trabajo manual.
¿Le suena a su operación? Se lo mostramos con una jornada completa, en vivo.
Dos públicos, no uno
Un sistema de asistencia que el empleado odia se cae solo en tres meses, por mucho que a Recursos Humanos le encante. Estas son las dos listas, por separado.
Privacidad
Esta es la primera pregunta que le va a hacer su equipo, así que la contestamos antes de que la haga.
Qué tan difícil es engañarlo
Preferimos decírselo aquí a que lo descubra en el tercer mes.
Una página web no puede detectar aplicaciones que falsean el GPS. Nadie que le venda esto por navegador puede, y quien le diga lo contrario le está vendiendo algo que no tiene. Lo que Michecador hace es dejar evidencia y levantar señales: cada checada sospechosa queda marcada en el portal, con su motivo, para que una persona decida. Ninguna señal bloquea una checada — porque bloquear al que sí está trabajando sale más caro que revisar al que no.
Un código pegado en el almacén, en la caseta de obra o donde usted decida. No depende del GPS, y una ubicación falsa no puede fabricarlo. Recursos Humanos lo imprime desde el portal y puede cambiarlo cuando quiera: la hoja vieja, y cualquier foto de ella, deja de servir.
El botón de la foto no se enciende hasta que la cámara reconoce en vivo que hay un rostro frente a ella. Se acabaron las selfies del techo, del piso y del bolsillo. Si en unos segundos no detecta a nadie, deja tomarla igual, pero la marca para que Recursos Humanos la revise.
Se activa una sola vez con un enlace que caduca. Intentar activar la cuenta de alguien más en un teléfono ajeno queda señalado.
Nunca el teléfono. Cambiar la hora del celular no cambia la hora de la checada.
Cuando alguien cierra su jornada a kilómetros del lugar donde estuvo, o cuando una checada guardada sin señal llega con una hora que no cuadra con el rastro del propio teléfono, el sistema lo levanta solo y se lo pone enfrente a quien decide.
El expediente
Un registro de asistencia solo vale lo que vale su rastro. Si cualquiera puede cambiar una hora y nadie se entera, no es evidencia de nada.
Recursos Humanos puede arreglar una hora mal registrada, fijar el cierre de quien olvidó terminar su jornada o anular un día completo. Siempre con motivo obligatorio, y el registro original queda a la vista. Meses después se puede ver qué decía antes, qué dice ahora, quién lo cambió y por qué.
La empresa se organiza en grupos con un responsable cada uno, que ve únicamente a su gente — y nunca a sí mismo. Las decisiones sobre su equipo son suyas, dentro de su alcance.
Recursos Humanos puede revertir la decisión de cualquier responsable, también con motivo y rastro. Y tiene a la vista un tablero que muestra quién autoriza todo sin revisar y a quién se le perdona siempre. Control sobre el control.
Cuando llega tarde, su propio celular se lo dice con todas sus letras: a qué hora llegó, a qué hora le tocaba y que su supervisor lo decidirá. Sin sorpresas al cierre de la quincena, y sin discusiones sobre lo que cada quien recuerda.
El portal de Michecador
El mismo día, no al cierre de la quincena.
Cada checada en su punto, con el lugar más cercano, la distancia y la selfie de ese momento.
Retardos, checadas tomadas fuera de un lugar registrado y lugares nuevos esperando aprobación, con su fecha límite antes de la quincena.
Horas por empleado y por día. Se descarga y se abre en columnas.
Revisar las fotos no es una tarea de una hora. El supervisor no ve foto por foto: ve tres al azar de cada persona al día y contesta una sola pregunta, ¿es él? Revisar a cincuenta empleados pasa de ser una hora a ser dos minutos. Lo que marca como "no es él" llega a Recursos Humanos con la evidencia adjunta.
Todo esto ya funciona. Lo que falta es verlo con su operación enfrente.
Si usa Odoo
Michecador funciona con Odoo o sin él. La diferencia es cuánta captura se ahorra.
Los empleados y los lugares se leen de su Odoo, así que no se capturan dos veces. Cada jornada terminada se escribe como asistencia, con su hora de entrada, su hora de salida y las coordenadas. Nada que exportar ni que subir.
Los empleados y los lugares se capturan en el portal, o se importan de un Excel. Las jornadas se exportan a Excel para pasarlas a su sistema de nómina, sea el que sea.
Michecador lo hace Tersoft, firma mexicana de consultoría e implementación de ERP desde 2006 y Ready Partner de Odoo. Conocer Tersoft →
Preguntas frecuentes
No hay nada que descargar de App Store ni de Google Play. El checador se abre en el navegador y se agrega a la pantalla de inicio, donde queda con su ícono como cualquier otra. Funciona en Android y en iPhone.
La checada se guarda y se envía cuando vuelve la señal, con la hora en que realmente ocurrió.
El celular queda ligado a una sola persona desde que se activa, y cada checada lleva selfie. Hacerlo en otro teléfono levanta una señal en el portal. No es imposible, pero deja rastro.
La jornada se cierra sola al final del día en la zona horaria de su empresa, y queda marcada para que el supervisor la revise.
La app se ubica por otras vías cuando el GPS no alcanza, en lugar de dejar al empleado parado sin poder checar. Pasillos techados y almacenes es justo donde su gente trabaja, así que no podía ser el caso que fallara.
Sí. Al dar de alta un lugar usted decide si su tiempo se reparte como costo o no. El de una oficina normalmente no se reparte; el de una sucursal, una obra o una entrega, sí.
No. El producto nació ahí, pero el problema es el mismo en cualquier operación donde la gente trabaja fuera: cuadrillas de construcción que se reportan en obra, repartidores que siguen una ruta de entregas, técnicos que atienden domicilios. Usted define cuáles son sus lugares y qué radio tiene cada uno.
Le sirve para tener lo que la ley le pide: un registro electrónico de la hora de inicio y de fin de cada jornada, que no se puede alterar sin que quede rastro y que puede entregar a la autoridad. Lo que no podemos hacer es certificarle que cumple: eso lo dictamina su abogado laboral viendo su operación completa, no un proveedor de software.
No. Exige que el registro sea electrónico y que usted lo pueda presentar; no dice con qué tecnología. El GPS es útil cuando su gente no entra a un domicilio fijo, porque es lo que permite sostener dónde empezó la jornada. Si todos sus trabajadores fichan en el mismo lugar, un reloj en la puerta le resuelve y le sale más barato.
Depende del número de empleados activos y del plazo. Se revisa en la llamada y se prepara una propuesta para su caso.
Se define después de revisar su operación: cuántos lugares, cuántos empleados y si va conectado a Odoo.
Véalo funcionando
Seguimos un día de trabajo de principio a fin: el empleado checa desde su celular y usted ve aparecer el punto en el mapa, con su selfie y su distancia al lugar. La da un consultor, no un vendedor.